Reflexoterapia

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REFLEXOTERAPIA

La reflexoterapia según Lluch (2000) parte de que muchas partes y órganos de nuestro organismo están relacionados con otras zonas, principalmente los pies. Proviene de la antigua medicina tradicional, donde es primordialmente dada en China e India.

En el contexto de la reflexoterapia podal se define una zona refleja como “una sección característica de los pies que empíricamente ha demostrado tener una relación energética directa con los órganos internos”. (Marquardt, 1986).

El cuerpo según Lluch (2000) se divide en 10 partes o meridianos longitudinales y 3 transversales para situar las partes del cuerpo en la zona oportuna del pie.

Los órganos dados en la mitad de la parte derecha del cuerpo estarán relacionados con el pie derecho y los de la izquierda con el pie izquierdo.

Además se señala que los órganos pares que se tienen en el cuerpo se hallan en las zonas a la que le corresponde de ambos pies mientras que los que se encuentran situados en el centro del cuerpo están delimitados en la cara interna de ambos pies como por ejemplo la columna vertebral.

Hay una serie de pasos que hay que seguir para poder emplear esta técnica:

Primero se debe hacer una exploración visual y táctil del pie, posteriormente localizar las zonas dolorosas por medio de un masaje metódico sobre los pies. Tales zonas dolorosas indican las partes de nuestro cuerpo afectadas. Luego se diseña un mapa donde se trata de exponer las zonas sobre las que se va a tratar y por último se aplica el masaje, fundamentalmente a través de presión pero teniendo en cuenta una serie de características:

  1. La sesión de esta técnica siempre incluye ambos pies empezando el masaje sobre el pie izquierdo y continuando con el derecho considerándolos como una sola unidad.
  2. En la primera toma de contacto con el pie se debe hacer un masaje de forma general y al final un masaje de forma más serena y pausada.
  3. Las manos deben estar constantemente tocando ambos pies, con una se masajea y con la otra se sostiene el pie que no está recibiendo en ese momento el masaje.
  4. El uso de un lubricante facilita la aplicación de la reflexoterapia.
  5. Cuando se finalice la sesión, los pies deben encontrarse calientes y totalmente relajados.
  6. Hay que observar las reacciones de los pacientes para determinar la presión correcta ya que ésta es diferente en cada individuo.
  7. La eficacia de la intervención será mayor si se establece una presión en intervalos muy breves pero frecuentes sobre la zona que se está tratando.
  8. Se aconseja trabajar con el dedo pulgar ya que éste tiene mayor flexibilidad.

Marín (1984) afirma que hay diferentes formas de establecer la presión:

-Presión directa: Se utiliza el dedo pulgar presionando durante varios segundos sobre una zona concreta.

-Presión circular sedante: Con el dedo pulgar se va presionando sobre el pie del paciente hasta que le parezca insoportable y se va haciendo circulitos sobre el punto central de la zona que se trata en el sentido contrario al de las agujas del reloj.

-Presión circular estimulante: Es similar a la anterior pero el movimiento va en el mismo sentido a las agujas del reloj y se realiza el masaje en la periferia de las zonas tratadas.

-Presión de bombeo: Se puede establecer con todos los dedos y se ejercita una presión bastante reprimida.

-Presión con el puño: Se comienza con el dedo meñique llegando hasta el índice haciendo un movimiento de balanceo.

La duración de cada sesión se aconseja que sea de 20 a 30 minutos.

Autora: Sofia Alonso Díaz

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