¿Ir a un psicólogo? ¡Ni de coña!

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Es complicado tener que defender una profesión constantemente ante tantísimos prejuicios que hay sobre ella, la gran mayoría partiendo del desconocimiento y de la mala información propagada.

Son muchas las personas que tienen un rechazo absoluto para ir a un@ psicólog@. Pero cuando alguien tiene un dolor físico o una molestia, no duda en ir al médico. ¿Por qué si el dolor es interno y la molestia no es física no se acude a un@ psicólog@? ¿Por qué si estás pasando por un mal momento que notas que nadie puede ayudarte y el problema te supera creándote malestar e incapacidad para llevar tu día a día, insistes en tomar un café con un@ amig@ en modo de terapia?.

Es curioso como muchas personas al saber que eres psicólog@ hacen asociaciones directas. La primera es que puedes conocer el pensamiento de los demás, la segunda es que tu profesión sólo se dedica a tratar con “locos”, por eso el sobrenombre de “loquer@”, la tercera (aunque contradictoria a la anterior) es que el único trabajo del psicólogo es cobrar para escuchar y para eso le cuentas las cosas a un@ amig@ antes que a un desconocid@, y la última es que nos comparan con personas que leen las cartas, o a las que se dedican a todo lo relacionado con la espiritualidad y sobre todo algo que me han preguntado mucho, mucho, mucho es que si eso del reiki es lo que hago yo. En fin, por donde empezar ante tanta atrocidad.

Como bien he dicho antes, creo que la base de esto es el desconocimiento absoluto de qué es la psicología. Parto diciendo que un@ psicólog@:

  • NO es un@ coach. El/la coach es un@ expert@ en habilidades comunicativas, con una formación no reglada, que busca que su cliente sea capaz de descubrir sus objetivos en la vida. Se encarga de acompañar al cliente y hacer lo necesario para que estos compromisos y metas sean alcanzadas. El psicólogo por otro lado, tiene estudios reglados, es un experto en la conducta humana, en las funciones del cerebro y cómo tanto lo biológico como el ambiente pueden determinar la conducta. Posee múltiples herramientas y metodologías para tratar problemas conductuales, emocionales, afectivos, trastornos de personalidad, etc. 

  • NO lee la “mente”. El psicólogo analiza la conducta y la interpreta. Pero la cabeza no, a no ser que sea mediante pruebas neurológicas. Y aunque a más de un@ nos encantaría, no tenemos ese don.

  • El reiki NO es psicología. La psicología es una ciencia y el reiki una pseudociencia. Que algun@s profesionales decidan contribuir con las pseudociencias y usar éstas como terapia, no quiere decir que la psicología tenga que ver algo con el reiki. 

    Aunque personalmente no me posiciono en contra de ninguna profesión sea pseudo o no, sí es cierto que se ha jugado mucho con todo lo espiritual y mísitico para sacar dinero. No soy nadie para decir si algo es verdad o no, pero una vez que se utiliza el miedo de las personas, su desconocimiento, sus ganas de creer en algo más allá de lo que nos rodea y su desesperación por buscar respuestas con fines económicos me puede y mucho. Algun@s dirán que ese riesgo de tomar el pelo existe en cualquier profesión no sólo en las anteriores. Pero cuando éstas, utilizan el nombre de la psicología para atraer a clientes, haciéndoles creer que pertenecen a ella y llevan a la gente a su terreno prometiendo resultados rápidos sin esfuerzo ( que eso es pan para hoy y hambre para mañana de toda la vida), como he dicho antes me supera personal y profesionalmente hablando.

  • El/la psicolog@ no es un@ amig@. Es innegable que tener un apoyo familiar y una red de amig@s con los que contar es crucial para que nuestra vida sea plena y equilibrada. Pero eso no tiene nada que ver para creer que nuestra función pueda desempeñarla un@ amig@. Si te cortas y te haces una herida pequeña y superficial tú mism@ o alguien de tu entorno puede ayudarte, pero si la herida es profunda y requiere puntos, acudes a un profesional. Pues lo mismo debería ser con un psicólogo. Cuando tienes un problema del día a día, te desahogas con las personas que tienes alrededor y así te ayuda a sentirme mejor. Pero cuando ya el problema se agrava y ya ves que el problema se te escapa de las manos y nadie tiene los recursos para ayudarte es al psicólogo donde habría que acudir. Ya que por muy buena intención que tengan las personas de confianza, no hay que olvidar que la mayoría de la gente escucha con la intención de responder y l@s amig@s no tienen la suficiente distancia emocional u objetividad para tratar el asunto, ya que aunque no quieras al conocerte tienen una idea preconcebida de ti y tú de tus amig@, y con un@ profesional esto no pasaría. Y por otro lado, aunque tengas una relación cercana y abierta con tus amig@s, puede que haya algunos temas con los que no te sientas cómod@ compartiendo y la terapia sería un lugar donde puedes liberarte al 100 %.

  • Y por último, el ir al psicólogo NO significa estar “loc@”. El psicólogo es alguien que vela por la salud y bienestar de sus pacientes. Así como no se necesita tener un cáncer de útero para ir al ginecólogo, ni tener un dolor de muelas para ir al dentista, no se necesita tener un trastorno grave para acudir al psicólog@. Y si así lo fuera no tendría que haber ningún tipo de problema. Pero el dar la imagen de alegría, bienestar, seguridad, diversión, entre otras es el marketing social. Así, escondemos la tristeza, el miedo, la ansiedad o la inseguridad mientras esperamos que desaparezcan o que al menos no nos molesten. Y así llegan las frustraciones y el no saber por qué nos encontramos mal y es que vivimos en una sociedad de incontinencia permanente que tiene que brotar por algún lado.

El psicólogo se debería de tomar como un acompañante para mejorar el bienestar general y la salud. No como otra cosa. ¿ Cuánto precio se le pone a la salud ?, ¿Cúanto bienestar estás dispuesto a perder por temores infundados?.

Es cierto que l@s profesionales deberíamos hacer caso omiso a todo esto y luchar tod@s junt@s, sea cual sea la especialidad, para mantener nuestra profesión en alto. Pero sí es verdad que es muy complicado cuando escuchas tantas y tantas mentiras el quedarte callado sin más. Y yo como no puedo pues lo suelto y ahí lo dejo.

Autora: Sofía Alonso Díaz

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Un comentario en “¿Ir a un psicólogo? ¡Ni de coña!

  1. Muchas personas juzgan a estos profesionales de la salud, pero es mas llevados de la ignorancia, pocas personas saben qué realmente hace un psicólogo y se mantienen con la mente cerrada, lo cual no le permite saber la verdad. Confunden al psicólogo con psiquiatra cuando ciertamente son muy diferentes. Aun así, con el paso del tiempo estos puntos de vista se están disminuyendo al menos un poco, porque el alcance de la información es tan enorme que ya esta llegando a las personas. Confio en que en el futuro queden muy pocas personas pensando que la psicología es inútil, porque es todo lo contrario, esta sirve para todo en la vida.

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